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Corazón vuelve a latir (Dios puso cada cosa en su lugar)

Corazón vuelve a latir (Dios puso cada cosa en su lugar)

 

¿Te ha pasado? Estás sinceramente ilusionado y completamente decidido a hacer algo que has anidado en tu corazón, pero comienzan a suceder cosas que van dañando tus sueños,  nublando tu cielo azul y tu día soleado; Y no tiene sentido seguirte ilusionando, por lo que dejas todo de lado.   A mí me pasó.

Suelo prepararme lo mejor posible cuando tengo algo en mente. Lo sueño, lo imagino, y entonces hago de eso un proyecto. Soy orientada a la planificación. Me gustan los planes, y me gusta que se lleven a cabo.

Cuando este año (2017) inició, me tome mi tiempo para poner en reposo mi mente y mi corazón,  pues estaba muy cargada y cansada, fruto de un fin de año un tanto congestionado. La idea era poner en orden mis ideas y evaluar la ruta que debía tomar y las metas a las cuales apuntar. Oré, busqué en Dios la dirección y presenté mi vida dejándola a su soberanía.

El año arrancó, el descanso terminó; ya tenía algunos planes bien definidos. Planes con mi trabajo, con mi hogar y con mi salud. Estaba ilusionada,  mi corazón latía al ritmo de las expectativas de resultados, algunos  anhelados por años.

Poco tiempo después, un día común se tornó en uno profundamente doloroso. Algunas situaciones llegaron y tocaron nuestra puerta y “dañaron la fiesta”. Así de repente,  mi mente se abrumó, y solo pensé en asumir todo lo que esto significaba.

Vivimos decepciones, y situaciones muy difíciles que en la medida en que se iban manifestando,  sentía como si se apagaban poco a poco las ilusiones en mi corazón. No solo por ver tronchados mis planes, sino porque cada acción en verdad causó mucho dolor.

Paralelo a esta realidad, las cosas en casa cambiaron drásticamente. Mami se enfermó al punto tal que requería de acompañamiento y atenciones prácticamente 24 horas. Definitivamente todos los planes debían ponerse en una larga  y sentida pausa. Fue angustiante estar lidiando con situaciones desafortunadas y desagradables, por un lado, y al mismo tiempo tener a un ser muy  querido   enfermo requiriendo mi atención y mi cuidado con el mejor ánimo posible (y yo sin fuerzas).

Oré mucho, me rendí rápido en los brazos del Señor, esa es mi estrategia de oro, pues  he entendido a lo largo de mi vida la necesidad que tengo de  Dios. Sé que sola no puedo, y más cuando no estoy entendiendo lo que pasa a mi alrededor.

Hubo días muy difíciles e inciertos, y con cada uno de ellos sentía que se desgastaba mi vida. Estropeada física, mental y emocionalmente,  era mi estado permanente por unos largos días, y el de mi esposo también. Juntos atravesamos este momento que nos   trastornó los días y nos dejó el corazón marchitado!

Anhelaba volver a mi ritmo. Quería que mi corazón, mi alma y mis pensamientos reposaran en paz y tranquilidad. Deseaba que el  dolor se fuera y que las heridas sanaran. Oré, medité y me esforcé en hacer lo que me tocaba, asumí los desafíos aun fueran dolorosos, y seguí orando y esperando en mi Señor.

Estad quietos, y conoced que yo soy Dios… Salmo 46:10a

Dios fue poniendo todo en orden, la tormenta pasó, el dolor fue cediendo y mi corazón comenzó a inspirarse y a ilusionarse de nuevo… volvió a latir al ritmo de las expectativas que el  mismo Dios había plantado en mi. Estoy retomando poco a poco lo soñado y lo planificado; ahora con la esperanza de que todo lo pasado ha sido bueno para lo que vivo hoy.

¡Voy a hacer algo nuevo! Ya está sucediendo, ¿no se dan cuenta? Estoy abriendo un camino en el desierto, y ríos en lugares desolados. Isaías 43.19

Me deleito en lo que estoy haciendo y aunque apenas estoy iniciando y retomando el ritmo, la vida y los planes… tengo paz! Viviendo un día a la vez con cada cosa que el Señor me permite hacer, disfrutando que mí corazón ha vuelto a latir al ritmo de Su bondad hacia mí.                                                     Esta temporada ha traído a mi memoria los procesos pasados, con los temas de mi salud, las interrupciones, la espera, el sufrimiento. Claro a una menor escala y por razones diferentes, pero de alguna forma se siente igual, se siente el nudo en el estómago, hay pérdidas, decepciones y dolor; y de igual forma la única salida es descansar en el Señor. Depender de Él, y confiar en su poder, en su voluntad y en su fidelidad, es una vez más  mi victoria y mi gozo. Su gracia y su favor sobre mí, haciendo que mi corazón vuelva a latir!

Quizás situaciones como estas te han pasado a ti también, sientes que tu vida se paraliza y el ánimo se va al suelo.  Se siente muy feo, es como si tuvieras un agujero grande en el corazón que te quita las fuerzas y el deseo de seguir… Recuerda que aunque pienses que te han tronchado tus sueños y tus proyectos, no debes rendirte, más bien descansa en los brazos del Señor.  Búscalo, Él te ayudará a asumir cada desafío mientras va poniendo cada cosa en su lugar. Quizás esos planes mejorarán o  quizás serán dirigidos al centro de Su voluntad. Lo mejor que te puede pasar es que al atravesar la tormenta esta te lleve a un puerto totalmente seguro!

Aprenderás y te fortalecerás… tu corazón volverá a latir al ritmo de la bondad y el amor de Dios hacia ti!

Aún falta mucho por disfrutar de la obra maravillosa del Señor. Oro que tu corazón también se vuelva a ilusionar. Que tu plan más importante sea estar siempre enfocado en Su voluntad.  Él tiene buenos planes para nosotros; si!

Pues yo sé los planes que tengo para ustedes —dice el Señor—. Son planes para lo bueno y no para lo malo, para darles un futuro y una esperanza. Jeremías 29:11

Con todo esto recordé que no hay mayor privilegio y bendición que vivir enfocada en el propósito de Dios. Cuando pensé que todo lo que había planificado fue frustrado por las situaciones que se presentaron, dudé que dichos planes fueran Su voluntad; Pero al buscar en Él las respuestas y confiar en  su poder, viendo el resultado de todo lo sucedido, entendí. Dios estaba estableciendo Su orden, poniendo todo en su lugar.  Ahora ha vuelto la paz, me deleito, me ilusiono, y disfruto el camino!  Que bendición, gracias mi Dios!

PD: Retomando los días… viviendo un día a la vez.

El blog está de vuelta!! (Aunque no lo crean, para mi el año apenas comienza). Mami gracias a Dios, está mucho mejor!!