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Usa tus piedras!

Usa tus piedras!

 

A través de ellas puedes crecer… Quién sabe si hasta puedes esconderte de algún dardo de fuego que viene en dirección a ti, o simplemente represente un tiempo de entrenamiento… Hablo de las piedras!
Las piedras son eventos desafortunados, algunos; Otros, desafiantes y desconsiderados. Nos paralizan, obstaculizan el paso. Nos dan esa desagradable sensación de que no podemos avanzar. Ellas vienen a arruinarnos la vida, así lo vemos y así lo creemos firmemente.

usa-t-pCreo que es común en todos, a mí me pasa que en la medida que avanzo en el camino cuando me encuentro con una piedra, esta produce en mi corazón un sentimiento de desesperación, pues no hay cosa que me moleste más que sentir que estoy avanzando con algo y que llegue una situación y me detenga. ¨No, no, no, ¿por qué me detienes? yo iba muy bien” así grita generalmente mi interior.

Y bueno, en mi historia con la enfermedad, los tratamientos, medicamentos, costos elevados, síntomas, secuelas, todo el proceso y sus detalles; las piedras y detenerme en el camino fue como un deporte. Cuantas veces me desesperé y me molesté por estas benditas piedras que se me atravesaron. Sin embargo, cuando lograba hacer el reconocimiento de la soberanía de Dios y su Poder que opera de manera misteriosa por encima de todas las cosas, entendía el propósito de ellas en mi vida.

Dios tiene un plan con esas piedras!

Priscilla Shirer en su libro Interrupción Divina, dice: ¨Las interrupciones son molestas y desesperantes, pero aun así, diseñan los mejores planes de Dios para tu vida; Aquellos que al final se diseñaron para ti y que a menudo se oponen a los tuyos¨.

Y es muy cierto, las piedras (interrupciones), son fastidiosas, pero si confiamos en la verdad de que Dios es experto en convertir del caos un paraíso, entonces lo veremos manifestarse en nosotros a través de cada situación, sea con piedras o no, Él nos dará la victoria.

Cuando me dieron el diagnóstico, claramente lo vi,  una piedra gigante que no solo me detenía en el camino, también sentía que me aplastaba, me destruía y me dejaba tirada en el suelo. Pero reaccioné, sé que el Espíritu Santo se encargó de mi mente y corazón, y me ayudó a pensar sabiamente.  Me salvó, pues (al inicio) casi me ahogo en la auto conmiseración y la desesperación. Afortunadamente fue poco tiempo!

Reaccioné y puede ver que algo Dios iba hacer, entendí que si… era una piedra y bien grande; pero primero, Dios es más grande que toda situación.  Segundo, entendí que en lo que representaba esta enfermedad y la dimensión de su gravedad, era solo un reflejo de lo que venía en camino. Así de grande sería: Un milagro!

Aprendizaje, madurez, fe estirada, provisión, amor, fidelidad y bondad; todo esto fue el lenguaje del milagro de Dios en mi vida. Milagro que inició con una piedra muy grande en mi camino.

Usé esta piedra cuando me vi en la realidad de que tenía que detenerme, relajarme,  dejarme llevar y aprender. Usé mis piedras y aprendí, ¿qué aprendí?

Aprendí a callar y a orar más, a depender de otros y no creerme autosuficiente, aprendí a pedir ayuda para mí misma, aprendí a recibir, a vencer el temor en medio de la escasez. Fui entrenada a confiar en la providencia de Dios en maneras más profundas. Aprendí de la soledad y de la compañía.

Hoy, luego de atravesar todo este tramo difícil de mi vida, sigo siendo yo; pero sin duda una versión mejorada. Lo digo con toda humildad y nada de pretender que soy perfecta. Pero la verdad yo misma puedo reconocer hasta donde me ha estirado Dios con todo esto. Cuando veo esa piedra que unos años atrás llegó y me detuvo en el camino, la veo debajo de mis pies, y puedo contemplar mi vida en total y franco avance. Ahora no la veo detenida, veo mi vida en su curso, avanzando, desarrollando.

Dios usó el proceso para purificar, y también para moldear mi vida según el diseño para el cual he sido creada, y en dirección a su propósito en mí.

20160908_113617Yo solo usé la piedra para subir, para creer, para aprender y crecer. Si es cierto, ellas dan la sensación de que te van a impedir avanzar, pero si dejas a Dios actuar en tu vida, si es Él quien tiene el control, la piedra solo es una herramienta para subir y avanzar!

¡Si con cincel de hierro y con plomo fueran esculpidas en piedra para siempre!  Yo sé que mi Redentor vive, y al final se levantará sobre el polvo.  Y después de deshecha mi piel, aun en mi carne veré a Dios. Job 19:24-26

Las piedras pueden ser una pérdida familiar, un diagnóstico inesperado, un fracaso financiero, la cancelación de un contrato, puede ser la noticia de que tu hija está bajando las calificaciones en la escuela, o un robo en tu casa, reprobar un examen importante, conflictos en tu matrimonio. Son desagradables, difíciles y generan angustia. Pero Dios puede convertirlas en instrumentos para tu propio beneficio!

No puedo asegurar que nuestros planes estarán a la par de los planes de Dios, lo que sin duda puedo garantizar, es que sus planes serán verdaderamente buenos, y mucho mejor que los tuyos y los míos. Así que cuando una piedra llegue a tu vida, o si ya está ahí frente a ti, solo tienes que hacer lo siguiente: confiar en que el Señor algo hermoso hará en tu vida. Usa tus piedras en el nombre de Jesús y prepárate para aprender,  madurar, y avanzar. Usa tus piedras, cada una de ellas, y vive el proceso un día a la vez.

Úsalas en fe, en esperanza. Dios será suficiente, su gracia te bastará para avanzar y cantar victoria, como lo hizo el pueblo de Israel cuando cruzó al otro lado.

Usa tus piedras para recordar la bondad y fidelidad de Dios. Philip Jeske dice en su manual de Mentoring a través de relaciones intencionales: ¨necesitamos reflexionar sobre estas piedras del recuerdo, aquellas que muestran la fidelidad de Dios… Estos son recordatorios de cómo nos ayudó Dios en el pasado, pero también pueden ser útiles para proveernos de fe en el futuro¨.

Dije: Enfermedad mía es esta; Traeré, pues, a la memoria los años de la diestra del Altísimo. Me acordaré de las obras de Jehová;Sí, haré yo memoria de tus maravillas antiguas. Meditaré en todas tus obras, Y hablaré de tus hechos. Salmos 77:10-12

Usa tus piedras ahora (como escalera) para avanzar, luego úsalas para recordar la fidelidad de Dios y su poder actuando en nosotros.

 Si hay una piedra en tu camino, no tienes que dejarte aplastar por ella… úsala, es una herramienta!                                    Recuerda, Dios puede convertir el caos en paraíso, o una piedra en escalera…  Avanza sin temor!