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Él pagará!

Él pagará!

No teníamos ahorros, ni presupuesto para enfrentar lo que venía con este diagnóstico. No teníamos nada de dinero. Me preocupaba mucho mi esposo por la presión que esto le representaría.

Los medicamentos, los estudios, las consultas médicas  y los procedimientos quirúrgicos; en tratamientos de diagnósticos difíciles son altamente costosos. Es mucho dinero, aun con un seguro médico, no te alcanza.

Abrumador no? Tener que lidiar con costos económicos elevados luego de recibir un diagnóstico de salud complejo.

Recuerdo que le dije a Francis mi esposo, que yo sabía que a  él,  además de mi salud, le preocupaba  la situación económica en la que nos sorprendía esta situación. Él me dijo que no me preocupara como una forma de tranquilizarme, pero yo sabía muy bien que no teníamos los recursos para responder a esto, ni tampoco dónde buscarlos (humanamente hablando). Sin embargo, desde mi interior pude entender muy bien que nada nos faltaría. Dios lo haría!

Es esa fuerza indescriptible que al igual que me dio paz con lo del diagnóstico, en medio de todo este caos, también me dejó claro que nada faltaría. El, nuestro Señor, pondría el dinero en nuestras manos.

Así que fui rápidamente donde mi esposo y sin dudar, muy firme le dije que no se preocupara, tomé su mano y le dije: “no te preocupes por el dinero, Dios lo pondrá en tu mano, Él es nuestro proveedor, ÉL pagará.” Me aseguró con la cabeza que también así lo creía y nos enfocamos en orar firmemente por mi salud y por soluciones económicas para el tratamiento.

“Y mi Dios proveerá a todas vuestras necesidades, conforme a sus riquezas en gloria en  Cristo Jesús. Filipenses 4:19

Desde ese mismo día comenzó a suceder el milagro. Teníamos que pagar unos estudios que debían enviarse a laboratorios fuera del país y tenían un costo en dólares considerado, al menos para nosotros. Mientras hablábamos de cuando podríamos hacerlo y buscar el dinero prestado, uno de mis familiares nos dijo que vería como nos ayudaría a resolverlo, y así fue, nos trajeron los dólares, supuestamente prestados, pero con la intensión de que no nos preocupáramos en devolverlos.

Así comenzó todo con esto del tema económico y la mano de Dios extendiéndose constantemente para proveer cada recurso que necesitamos.  En la siguiente semana del diagnóstico, fuimos a nuestra primera consulta  con la Oncóloga Clínica que habíamos decidido que trataría mi caso. Escuchamos todos los detalles del tratamiento. Luego, vino la parte económica, y de verdad, que no es fácil recibir tantas noticias fuertes. Estaba asustada, pero seguía confiando en mi corazón… que Dios lo haría. Pocos minutos después de decirnos el costo del tratamiento de la quimioterapia, la doctora nos animó diciendo que nos ayudaría significativamente con los costos.  Ella y mis padres tienen una historia  vieja desde sus años de juventud y la medicina, y tanto por  esto, como por su experiencia en la Oncología, fue que decidimos que fuera ella la profesional indicada. Pero la verdad nunca pensamos que en lo económico también nos auxiliaría. Otra vez Dios haciendo milagros, y aún no habíamos comenzado con el tratamiento! Salimos del consultorio riendo, llorando, sorprendidos, pero en conclusión salimos felices! Listos para lo que venía, y ahora más con las demostraciones de fidelidad, de milagros y de amor de  Dios.

Agradezco lo que gente como mi doctora hace por personas  que al igual que yo pasamos por situaciones difíciles, no solo nos atienden como pacientes, sino que también extienden la mano un poco más allá para ayudar en otros aspectos que facilitan el tratamiento. Mi familia al igual que yo estamos profundamente agradecidos de ella y de Dios por ponerla en nuestro camino.  Es una profesional reconocida en la Oncología, y eso a cualquier paciente le da mucha seguridad. Algo significativo que la hace una persona especial,  es su devoción por el Señor. Su confianza y su vida también están en las manos de nuestro poderoso Dios. No es maravilloso?

“Aquel que es generosos le da al Señor, y Él lo recompensará por lo que haya hecho. Proverbios 19:17

 Siendo bien honesta, no pedimos ayuda económica a la gente, pero de alguna forma algunas personas se acercaban a nosotros y le ponían un sobre con dinero a mi esposo en las manos. Mi familia, mis hermanos y mi madre, constantemente nos ayudaban en todos los aspectos, sobre todo en el tema económico. Pero aun así el dinero no alcanzaba para asumir el costo de cada aplicación del tratamiento, los medicamentos que había que comprar de emergencia y muchos detalles más, que nos dejaban una y otra vez sin fondos. Pero así como se iba el dinero, así mismo llegaba milagrosamente la provisión de Dios.

Recuerdo, personas que me entregaban dinero y luego me dijeron que estuvieron ahorrando para entregarme ese aporte, o personas que hicieron ventas de pulseras y otras cosas para recaudar fondos a favor del tratamiento.

De cada uno  de ellos estoy profundamente agradecida al igual que mi familia. En estos días alcancé a ver una mascota donde escribía algunos detalles del proceso, y fue hermoso encontrarme con una lista muy especial. Esta lista es de personas que me apoyaron con aportes económicas.  Algunos nombres se repiten en la lista, pues aportaban una y otra vez según Dios les ponía en sus corazones. Recuerdo que la lista la hice para llevar un registro de los milagros que Dios estaba haciendo y las cosas que sucedían alrededor del proceso.

Señores, no puedo expresar con palabras los sentimientos que abordaron mi corazón al re-leer aquella lista. Fue una experiencia maravillosa, recordar; que como había creído, nada nos faltaría, absolutamente nada!

Esta historia milagrosa del dinero en verdad es larga y se extiende, pero hasta aquí la comparto por ahora. Hay muchos más detalles y grandes obras de Dios!

No te confundas, lo especial de la historia no trata sobre dinero, para nada! Es la provisión de Dios; es la gente que te demuestra su amor y apoyo, personas que te acompañan para estar contigo en el camino. Te ayudan, sostienen tú mano y son el instrumento de Dios para ti. De eso se trata, del milagro de Dios que glorifica su nombre y que viene a nuestro favor!

Cuando uno no puede llevar su  propia cruz,  es bueno y muy tranquilizador saber que Dios la llevará. Él tomará nuestro lugar. Él lo restaurará. El pagará. Se proveerá de sí mismo en medio de nuestra necesidad.facturas    Dios es real,  sus milagros siguen vigentes. Milagros de sanidad, milagros de provisión económica, milagros de restauración de vidas y de familias. Si, los milagros ocurren.    Te puede suceder a ti; de hecho pasa más de lo que tú te imaginas; Dios siempre está haciendo milagros, Dios siempre provee y es maravillosamente Fiel!

Sería muy bueno e inteligente creer en el Dios que es poderoso, dueño del oro y la plata; que es favorablemente misericordioso y bueno!

Él ha hecho milagros maravillosos en mi familia y claro en mí también. Creerle es más que un impulso o una respuesta por lo que Él ha hecho; Es un privilegio, es su gracia no merecida, poniéndome en lugar espacioso; Es disfrutar el bien y su misericordia cada uno de mis días.

“Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros, y {sin embargo,} vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No sois vosotros de mucho más valor que ellas? Mateo 6:26

“Los leoncillos pasan necesidad y tienen hambre, más los que buscan al SEÑOR no carecerán de bien alguno Salmos 34:10

Amén!