809-563-8783

loly1007@hotmail.com

Lo dejé ir!

Lo dejé ir!

Recuerda: ¨ los cambios que estás sufriendo ahora volverán a su estado habitual o quizás mejor, cuando este proceso termine¨. Así me decía mi hermana cuando iniciaba a caminar en cada etapa del tratamiento y más cuando sabíamos que cada vez los efectos secundarios se empezaban a manifestar más frecuentemente.

Creo que  estarán de acuerdo conmigo cuando digo, que una de las cosas que tiene más importancia para  toda mujer es su apariencia y en ese tenor, el pelo; es una de ellas. No importa el tipo de mujer que sea, el pelo siempre es importante. “Es el marco de la cara”, era lo que  escuchaba desde pequeña, y en realidad, sí; es importante.

Así que en el momento en que comencé a perder el pelo, intentaba recordar que  volvería a nacer otra vez. Pero también pensaba que por más importancia que podía tener el pelo, nunca sería más importante que mi salud. Así que si perderlo en este momento significaba que estaba en el proceso que Dios había permitido para recuperar mi salud, pues, adiós cabello!

Así nos pasa en la vida, con muchas otras cosas, que tenemos que aceptar perder por asumir algo que por el momento necesitamos en nuestras vidas y que es más importante que lo que estás perdiendo.

Con Dios pasa que muchas veces, Él te pedirá que dejes ir algo en tu vida a causa de recibirlo a Él en tu corazón. Guardando las distancias, y sin ánimo de comparar a Dios con el tratamiento de salud (para nada), esto es lo que a mucha gente los tiene detenidos para dar el paso y recibir al Señor Jesucristo; ¨lo que tendré que dejar¨ la relación que debo dejar ir¨, el tipo de trabajo que realizo que no va con los principios de Dios pero que deja muchos beneficios¨,  ¨mi estilo de vida¨, en fin, hay tantas cosas que valoramos y que son importante en nuestras vidas, pero aún con ellas no estamos sanos, libres, salvos o plenos, y  alcanzar todo esto implicará que lo perdamos. Entonces  estará bien dejarlo ir!  Tu sanidad, tu salvación, tu restauración es más urgente e importante y es lo que necesitas. Ya volverá a tu vida aquello que piensas perdiste, aun llegue en formas distintas, Dios se encargará de llenar cada necesidad con la supereminente grandeza de su poder en tu vida (Efesios 1:19).

Una vez  tuve una conversación con una joven que recién había hecho su decisión por Cristo, pero al dar los siguientes pasos en su fe y darse cuenta que le costaría su relación de noviazgo, comenzó a preocuparse. Su gran temor era que si dejaba su novio, ¿Cómo luego encontraría un hombre con sus mismos principios cristianos para casarse? ¨No veo muchas esperanzas¨   ¨ ¿Y si me quedo sola después?¨… Bueno, mi respuesta fue: déjalo ir, debes soltar esa relación y agarrarte fuerte de  la mano de Dios, Él es más que suficiente y vale más que un novio y un matrimonio… además, ¿Qué piensas, qué a Dios no le interesa tu vida, tus anhelos? Claro que si! Escoge a Dios primero que todo los valores terrenales, pues sin Él no tendrás la plenitud de vida eterna. Él se encargará de reponer cada perdida en el proceso y será de seguro mucho mejor, pues será a la manera de Dios.

2016-03-28 18.09.49 Cuando me vi en la cruda realidad de que no tenía pelo en mi cabeza no les negaré que me dolió un poco, pero cada día y cada vez recordaba que volvería a salir, que Dios lo repondría;  entonces eso me animaba a no darle mayor importancia. Me aferré a asumir el proceso del tratamiento, y a buscar las formas más viables para lucir bien y cómoda a pesar de no tener lo que para toda mujer es tan importante. Dios me permitió ponerme una peluca que mucha  gente pensaba  era mi propio pelo mientras atravesaba el proceso (así es Dios con los pequeños detalles). Pero recuerda, si, es importante,  pero no más que tu salud, tu corazón  o tu salvación.

Cuando todo pasó pude vivir la hermosa experiencia de ver como Dios reponía cada hebra de mi pelo. Vi como nacía sano y fuerte. Disfruté el proceso de recuperación de muchas cosas que había perdido en el camino y que muchas de ellas fueron luego repuestas por mi Padre y mi Sanador.

 

¨Entonces os compensaré por los años que ha comido la langosta, el pulgón, el saltón y la oruga…¨

¨Tendréis mucho que comer y os saciaréis, y alabaréis el nombre del SEÑOR vuestro Dios, que ha obrado maravillosamente con vosotros; y nunca jamás será avergonzado mi pueblo.¨  Joel 2:25,26

No tengas dudas ni temor, con lo que perderás en el camino de un proceso de salud, o de recuperación emocional, incluso económica o laboral. Tengo amigos que igual dejaron ir cosas de importancia, y hoy celebran su recuperación en muchas formas, siempre de la mano de Dios!

Igual como aquel día que pude disfrutar la boda y  estar en  el proceso pre matrimonial de aquella joven que tenía dudas de seguir a Jesús por no dejar ir una relación de noviazgo, por miedo a quedarse sola creyendo que no encontraría el hombre  ideal con el que pasaría toda su vida. Dios le proporcionó un hombre con los mismos valores y principios cristianos. Ahora no está sola, está muy acompañada y lo mejor sirve a Dios junto a su familia.

Déjalo ir, dile adiós, suéltalo. Lo que entiendas que tienes que dejar ir a causa de tu mejoría, no lo pienses más.  Jesús está tocando a tu puerta y quiere entrar, si eso implica dejar algo en tu vida, no lo dudes, Él lo dio todo por ti, dio su vida, frente a eso no hay nada que debamos reservar.