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No quería que sufrieran!

No quería que sufrieran!

Si es aterrador escuchar un diagnóstico difícil, tener que informarles a otros, es desgastante y agotador. Tus emociones no descansan durante esos días, y tu mente va acumulando imágenes, palabras, reacciones de la gente. Algunas sombrías y cargadas de lágrimas, pero la verdad, muchas otras llenas de amor y de esperanza.

Desde el principio mi esposo y yo habíamos acordado comunicarlo tan pronto como fuera posible a la Iglesia. Mi hermana en un esfuerzo de ayudarnos y cubrirme, me preguntó: ” a quiénes más quieres comunicarles, vamos; hagamos una lista”( y yo me encargo de algunos)… y así lo hicimos.
Pero había una persona en particular que me aterraba la idea de que a sus oídos llegara esta noticia:  Mi madre.photo_0152691955ylmghn
Ella siempre ha sido fuerte, nosotros la hemos admirado siempre por su valentía, su fe en Dios, su buen ánimo a pesar de los momentos difíciles. Ella fue y ha sido mi Campeona favorita!!

Le ha tocado pelear batallas en un ring de luces apagadas, sin voces alentadoras pero con el mejor y verdadero entrenador de vidas y procesos, El Poderoso Dios. No ha perdido  una sola batalla, (y no la perderá).
Y aunque ella es fuerte… es mi mamá, no quería que sufriera pues por más campeona y valiente que fuera siempre es muy triste para una madre tener que recibir noticias tan difíciles acerca de uno de sus hijos.
El momento fue difícil para iniciar pero ella reaccionó como sabe hacer, con valor y  esperanza y una firme confianza de que  saldríamos bien!
Wao… mami nos estaba recordando y afirmando en nuestros corazones, cuán Grande es Dios.
Pero aunque estaba confiada y tranquila, me preocupaba que mis seres más queridos y cercanos a mi corazón, fueran afectados por el dolor que produce este tipo de noticias. No quería que sufrieran!

Puse en mis oraciones a cada persona con la que hablaríamos para que Dios cubriera sus corazones y los fortaleciera. Ya había orado por mi esposo, por mis hermanos y mi madre. Ahora oraba por mis compañeros de ministerio (líderes de la iglesia) por algunos de mis amigos y por mi amada Iglesia.
No quería que sufrieran por mi causa, no quería causar ese dolor, pero era inevitable. En mis oraciones, sé que Dios trató con mi corazón y me dejo entender que ellos también estarían de alguna u otra forma en el proceso, que ellos también aprenderían y que Dios usaría a muchos de ellos para demostrarme su amor y su fidelidad. Luego de entender eso, me calmé y les comunicamos.
Fue desgastante al principio tener que repetir las informaciones difíciles y devastadoras una y otra vez. Pero luego fue un entrenamiento de valor y  de ejercitar mi fe!

Dentro de nuestro discurso, al final siempre había una palabra de aliento de nuestra parte, dejándoles muy claro que estábamos seguros, de que Dios haría el milagro, aún tuviéramos que pasar por el proceso.

Las noticias aun sean difíciles, en el lenguaje de Dios, se tornan en esperanza, fe, transformación, milagros y poder. Y es que no hay nada que Dios no pueda hacer. Él tiene el control y es soberano para permitir el dolor en nosotros, y también para desde el mismo dolor sacar la mejor versión de ti, la fuerza y el valor que no creías tener. Dar esta noticia a mi gente, fue una oportunidad para anunciar una obra maravillosa, un milagro que ocurriría después.

Estaba muy preocupada por la gente a mi alrededor, y no quería que sufrieran, pero poco a poco Dios me fue llenando de una profunda convicción de su obra en mí y de la esperanza que junto a ellos celebraríamos la victoria!

Sabía muy bien, que esto me ayudaría a bien. Que Dios como es experto en caos y en desorden, convertiría todo esto en paraíso.

¨Pues tengo por cierto que las aflicciones del tiempo presente no son comparables con la gloria venidera que en nosotros ha de manifestarse.¨ Romanos 8:18

Si, mucha gente lloró, tuve que darles ánimo a algunos y tratar de contagiarlos con  la esperanza  e invitarles a caminar conmigo en esta aventura de fe. Creo que sufrieron un poco, pero también pienso que algunos fueron fortalecidos, al ver la obra de amor que se estaba llevando a cabo. Esto pudo causar dolor a muchos que me aman y que igual les amo yo. Pero aunque no quería que sufrieran, hoy estoy feliz que Dios usara mi vida para enseñarnos, tanto a ellos, como a mí, sobre amor, fidelidad, poder, fe y milagros, del cual Dios se ha llevado todo el crédito. Toda la gloria!

Cuando estamos pasando un tiempo difícil, la primera reacción, es pensar convenientemente  en la privacidad, pero resulta que Dios tiene su estrategia para obrar milagros y procesos y usar a la gente a tu alrededor, es parte d su plan; Abre tu corazón y comparte la verdad que hay allí, aún sea dolorosa y los hagas sufrir. Te sorprenderás, como muchos te demostrarán cuanto amor y esperanza te pueden dar y cuanto Dios te usará para fortalecer sus vidas.

Sufrieron, pero también celebraron, sus lágrimas luego fueron sustituidas por  risas y alabanzas a causa de la obra de Dios. ¨Grandes cosas ha hecho nuestro Dios¨. Como dice el salmista:

¨Entonces nuestra boca se llenará de risa, Y nuestra lengua de alabanza; Entonces dirán entre las naciones: Grandes cosas ha hecho Jehová con éstos.¨ Salmo 126:2